Parece muy fácil, sin embargo, ¿qué está ocurriendo últimamente?, ¿por qué es tan difícil
enamorarse e iniciar una relación?
Vivimos en unos tiempos muy complicados. La sociedad nos exige un estilo o un nivel de vida
que a veces no conseguimos llevar. Las tecnologías, paradójicamente, pues lo que en principio
suponía una interconexión entre las personas con posibilidades fáciles de comunicación, se
han convertido en uno de los motivos de divorcios, ruptura de parejas e individualización;
creando la sensación de estar perdidos a la hora de tomar decisiones. La abundancia y
afluencia de relaciones que se pueden conseguir a través de estos medios, crea en bastantes
casos efectos perniciosos en la comunicación. La competencia de los candidatos a nivel
psicológico hace más difícil la búsqueda de pareja y obtención de la misma. Al haber más
posibilidades de conocer a personas, pensamos que siempre podemos conocer a alguien
mejor. Tenemos en nuestra mente los requisitos que deben de cumplir dichos aspirantes. Estas
características previamente han sido bien pensadas, reflexionadas de manera lógica y
razonada. Esta forma de elección dista mucho de la que teníamos antes de que aparecieran las
tecnologías. Cuando conocíamos a una persona nos dejábamos llevar por la intuición, por la
atracción física y emocional. Tanta variedad, ocurrencia de oportunidades y racionalizar
exhaustivamente a la hora de elegir a los candidatos, provoca indecisión e inseguridad.
En definitiva se está dando una crisis existencial colectiva que está provocando mucha
ansiedad, insatisfacción e incluso depresión y todas las consecuencias que ello acarrea.
No quiero decir con esto que la facilidad de contactar con las personas a través de las tic sea
negativo todo lo contrario es una posibilidad más, pero la eficacia de ésta radica en el buen e
inteligente uso que hagamos de las tic.
No hay comentarios:
Publicar un comentario